Como ayer dije, hoy voy a hablar un poquito sobre mí, más que nada, para que tengáis una idea sobre quién está detrás de la pantalla...
En primer lugar, soy chica (supongo que ya os lo imaginabais), tengo 16 años y soy de España (como podréis notar en la forma de expresarme). Estoy estudiando 1º de bachillerato y, en el futuro, me gustaría viajar por todo el mundo, sobretodo para practicar, aunque sea una vez en la vida, mi inglés, además de dedicarme a ayudar a los demás (ya que a mí, se puede decir, no me ha ayudado nadie...excepto mis padres en algunas ocasiones) así que tengo en mente estudiar Derecho, o bien, Psicología (esto último parece irónico, lo sé).
No tengo novio (supongo que esto también os lo imaginabais) y tampoco amigos, ni siquiera tengo hermanos...vamos, una mierda de vida...
Con respecto a la comida....bueno, yo siempre tuve problemas con ella. Desde que nací hasta ahora he tenido problemas de peso. Recuerdo que mi madre, cuando era niña, siempre estaba regañándome cuando comía chuches o chocolate y quitándome la comida de las manos....pero bueno, a mí mi peso no me importaba, yo era una niña feliz, con amigos y todo eso, y la verdad es que tuve la suerte de que en el colegio casi nadie se metiera conmigo, lo cual no comprendo (estaba muy gorda).
Los problemas comenzaron cuando cumplí 14 años. Pesaba 95 kg con 1.62 m (una auténtica foca) y empecé a darme cuenta de que mi cuerpo no era como el de las demás chicas, y de que mientras que muchas ya habían dado su primer beso, yo ni siquiera había hablado con un chico por más de 3 minutos. Así que comencé a hacer dieta. Poco a poco fui reduciendo las porciones, y a hacer algo más de ejercicio, lo cual dió resultados pronto....pero yo quería más, así que ahí fue cuando comencé a saltarme comidas y a mentir a mis padres. Únicamente tomaba una manzana al día y 3 litros de agua. Bajé como unos 20 kg. Estaba muy contenta, y mis padres también (obviamente ellos pensaban que comía). Pero un día, mi madre me dijo "¿Te vienes a cenar con nosotros?" yo como siempre dije que no, pero cuando miré la mesa llena de comida....pensé: "Por un poco no pasa nada"...Y fue esa noche cuando conocí lo qué era un atracón y la culpa que te viene después. ¡Engordé 2 kilos, lo cual hizo que al día siguiente me prometiera no volverlo a hacer....pero lo hice, una y otra vez, y fue así como caí en esto: un par de días de ayuno, atracón, ayuno.... Se convirtió en un círculo vicioso del que todavía no he salido....
He intentado muchas veces dejarlo, pero nunca lo he conseguido, por lo que me resigno a seguir con Ana.... He intentado muchas veces vomitar, pero soy una cobarde, así que tomo laxantes después de cada atracón (algo que sé que no sirve para nada, ya que engordo de igual manera) :(
Y bueno, no sé qué más contar....Espero no haberos aburrido mucho con mi historia :D
Un beso a todas :* y nos vemos!!! :)
focarosaanonima@hotmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario